Hace unos días una noticia dio la vuelta al mundo: después de un siglo de incógnitas, misterio y teorías de lo más variopintas, las joyas perdidas de los Habsburgo salían a la luz. Uno de los misterios recientes de la aristocracia europea que inspiró relatos, teorías conspirativas, alimentó rumores y alentó especulaciones por fin se ha resuelto. Pero, ¿cuál ha sido el periplo del famoso diamante florentino y otras joyas perdidas hace más de cien años al término de la primera guerra mundial por la Casa Habsburgo-Lorena hasta su reparación a finales de 2025 en la cámara de seguridad de un banco canadiense? La realidad supera la ficción una vez más y te va a sorprender.
Si la historia de Sissi ya es fascinante y ha sido reflejada en decenas de novelas, series y películas, la de las joyas que pertenecieron a la Dinastía Imperial Austro-húngara no lo es menos. Su gusto por la moda y el arte son legendarios y en la Joyería López Linares ya nos inspiramos en una pieza de la emperatriz Sissi para crear piezas como el coqueto peinecillo pequeño de plata y circonitas. ¿No es una preciosidad?
Pero volvamos a la curiosa y enigmática historia de las aparecidas joyas de los Habsburgo. ¡Quién sabe si en breve no la veremos reflejada en una miniserie o una película de Hollywood!
Qué son las joyas desaparecidas de los Habsburgo y cuándo se les perdió la pista.
La Dinastía Habsburgo fue la familia al frente del Imperio Austrohúngaro. Vivían en la opulencia y entre sus bienes había infinidad de tesoros, entre ellos el diamante florentino que Sissi Emperatriz lució en muchas ocasiones y con el que otros miembros de la familia lucieron en distintos momentos de la historia.
La Gran Guerra o Primera Guerra Mundial se inició en 1914 y aunque hubo muchas causas, el punto de inflexión que provocó el inicio de la contienda fue precisamente el asesinato en Sarajevo del archiduque Francisco Fernando de Austria-Hungría, el heredero de la corona imperial.
Cuando ya se vislumbraba el final de la guerra y viendo lo que estaba a punto de ocurrir, los tesoros de la Dinastía Imperial fueron trasladados desde el Palacio Hofburg, en Viena, hasta Suiza por el gran Chambelán de Palacio por orden del Emperador. Entre ellos estaba el famoso y espectacular diamante florentino junto a un conjunto de 15 joyas históricas de gran valor.
La guerra terminó en 1818 y supuso el fin del Imperio y, con él, llegó el destronamiento y la huida de la familia Habsburgo. El Emperador Carlos I y su esposa, la Emperatriz Zita se exiliaron en Suiza primero y en Madeira después. Pero en 1921 una vez fuera de Suiza, se perdió la pista de estas joyas.
Aquellos fueron tiempos turbulentos y podían haber sido objeto de robo, sustraídos mediante una elaborada estafa, vendidos a escondidas por la familia imperial o haberse extraviado sin más. Lo cierto es que el escándalo fue mayúsculo y alentó todo tipo de teorías e incluso la escritura de la popular novela de Amy Meyerson «Los imperfectos». Y tanto ruido hizo lo sucedido que el resultado fue la nacionalización de los demás bienes de los Habsburgo.
El diamante florentino, la más mítica e icónica joya perdida de los Habsburgo.
La más famosa, valiosa y misteriosa de las joyas perdidas de los Habsburgo era el diamante florentino amarillo. O, como decían algunas personas no sabemos si con sentido poético o terrenal, de color whisky. De esta impresionante joya de 137 quilates solo había, hasta ahora, una fotografía de 1918, aunque fue retratada en ilustraciones y cuadros.
El origen de esta joya es incierto y aunque existen distintas teorías al respecto la más aceptada es la que señala que perteneció a Carlos el Temerario, duque de Borgoña, perteneciente a una rama inferior de los Valois e hijo de Felipe el Bueno. Al parecer lo lucía cuando murió en la batalla de Nancy, en 1477, luchando contra las tropas del duque de Lorena.
Según cuenta la historia la joya fue encontrada por alguien del vulgo que ignorante de su valor lo vendió como un cristal de poco valor. Y así pasó de mano en mano en los siguientes años. Hasta que de algún modo llegó a manos del comerciante Bartolomé May en Berna, que lo vendió a la República de Génova, quien a su vez se lo entregó después al noble Ludovico Sforza, apodado El Moro, el esposo de Beatrice Sforza y mecenas de artistas como Leonardo Da Vinci y el arquitecto Donato Bramante.
Debido a la influencia de los banqueros Fugger, el diamante pasó a formar parte del tesoro de los Médici en Florencia. Entre sus propietarios posteriores está el Papa Julio II.
Lo que se sabe es que el diamante florentino pasó a formar parte de las joyas de los Habsburgo a mediados del S. XVIII cuando Francisco I de Lorena se casó con María Teresa de Habsburgo, quien posteriormente fue la madre de María Antonieta. Durante décadas fue un símbolo del Imperio Austrohúngaro y en 1745 el Emperador Franciso Esteban lo lució en su coronación.
Qué otras joyas de los Habsburgo se perdieron en 1921.
Entre las otras 15 joyas perdidas de los Habsburgo había piezas con un valor histórico impresionante. ¿Y cuáles eran las más reconocidas? Las creadas por la prestigiosa casa Köchert.
- Un devant-de-corsage o broche de diamantes y perlas de la emperatriz Isabel.
- Dos tocados diseñados y fabricados por Köchert para la coronación de Isabel (Sissi) y Francisco José como reyes de Hungría en 1867: una horquilla con forma de lazo y una aigrette que se usaba como tocado, ambas con rubíes, esmeraldas y diamantes y los colores imperiales y que fueron diseñados para destacar la famosa e impresionante larga cabellera de Sissi.
- Un reloj engastado dentro de una esmeralda facetada del tamaño de un huevo de gallina, fabricado en la época de la Emperatriz María Teresa por el famoso relojero Jean-Antoine Lépine. La Emperatriz lo regaló a su hija, la reina María Antonieta salvándose tras la Revolución Francesa y que incluye un misterioso mechón de cabello de origen desconocido. ¡Quién sabe si de alguno de sus hijos, del rey Luis XVI o de algún amante!
La verdad sobre las joyas de los Habsburgo perdidas más de un siglo antes: la resolución de un misterio que alentó rumores y teorías.
A finales de 2025 las llamadas joyas perdidas de los Habsburgo aparecieron en Canadá. Y aquí es donde viene el plot twist de esta historia: ¡Las joyas nunca estuvieron perdidas! ¿Lo puedes creer? La familia Habsburgo-Lorena siempre conoció su ubicación. Solo el público era ajeno a la verdad que ocultaron a todos.
Pues sí, la Emperatriz Zita, esposa de Carlos I, siempre conoció dónde estaban. De hecho, parece que fue ella quien a la muerte de su esposo en Madeira las trajo a España donde se exilió junto a sus hijos y también quien las llevó a Bélgica primero y a Canadá después en una pequeña maleta de cuero cuando se trasladó a vivir a estos países.
Y allí, en una caja fuerte de un banco de Quebec, permanecen.
A finales de 2025 el actual heredero de la familia hizo pública su existencia. Había prometido no hacerlo antes del centenario del fallecimiento de Carlos I. Ahora las joyas forman parte de una única colección histórica para la que la familia Habsburgo-Lorena ha establecido una fundación canadiense. ¡Misterio resuelto!
¿Quieres conocer piezas inspiradas en joyas históricas relacionadas con esta historia? Descubre preciosidades como los pendientes de lapislázuli de Juana de Habsburgo, el peinecillo grande de Sissi o los pendientes de Beatrice Sforza. Esperamos que te cautiven como a nosotras.
Carola López-Linares
Carola del Alisal López-Linares es CEO de Vintage by López-Linares. Licenciada en ADE por la Universidad Autónoma de Madrid y Máster en Marketing por la Universidad de California, Berkeley, cuenta con experiencia internacional en el sector del marketing digital, estrategia de marca y analítica de datos.
Antes de liderar la empresa familiar, trabajó en España y Estados Unidos desarrollando campañas de publicidad y branding para compañías educativas, lifestyle y de gran consumo. Apasionada del marketing, la historia y la artesanía, hoy combina su visión estratégica con el amor por la joyería vintage para hacer de Vintage by López-Linares una marca de referencia.
En este blog comparte su conocimiento sobre joyas, inspiración histórica, tendencias y el día a día detrás de una firma con alma.


