Si hay un personaje histórico que haya sentido absoluta pasión por los collares choker, esa es sin duda la Reina Alejandra, la tatarabuela del actual Rey Carlos III de Inglaterra. ¿Conoces los collares choker de la reina Alejandra? Fueron impresionantemente maravillosos y aunque alguno ha llegado intacto a nuestros días a otros se les ha perdido la pista hace años. Te invitamos a descubrir los más importantes, cómo eran, cuándo los lució y quienes heredaron estas maravillosas joyas. ¡Iremos de sorpresa en sorpresa!
En Vintage by López Linares estamos enamoradas de los choker vintage y de las grandes mujeres de la historia así que este es un tema que nos fascina. ¡Y tiene tanto de qué hablar!
¿Qué son los collares choker?
Pero empecemos por el principio. Probablemente ya sepas que los collares choker son un tipo de gargantillas o collares ceñidos alrededor del cuello. Algunos son muy finos y ajustados y son gargantillas vintage de encaje con diamantes o perlas engastados en ellas. Otros son más grandes y fastuosos, con una o varias vueltas de perlas y piedras preciosas o diamantes y en ocasiones, incluso con vueltas adicionales con caída hacia el escote.
Los collares choker de la reina Alejandra son sobre todo de estos últimos, aunque uno de los más famosos es la discreta y elegante gargantilla que décadas después lució en distintas ocasiones la Princesa Ana, hija de la Reina Isabel II de Inglaterra, en los años 70 del S. XX..
La Reina Alejandra, una mujer que amó las joyas y marcó estilo.
Alejandra fue la mujer que más años ha ostentado el título de Princesa de Gales (¡38 nada menos!) que ahora está en posesión de Kate Middleton y aunque llevó una vida personal discreta fue un icono de la moda, el estilo y una coleccionista de joyas apasionada.
Nació en el Palacio Amarillo de Copenhague en 1844. En plena época victoriana, a los 16 años, fue elegida por la propia Reina Victoria como la esposa ideal para su primogénito, Eduardo, cuando aún no se sabía que su propio padre ascendería al trono de Dinamarca, pues el entonces monarca, un primo lejano, falleció sin hijos. En su elección como esposa tuvo un papel decisivo la hermana de Eduardo, la princesa heredera Victoria de Prusia.
Desde 1803 a 1901 Alejandra fue Princesa de Gales, Reina consorte y Emperatriz de la India hasta 1910 y, a la muerte de su esposo Eduardo VII, Reina Madre hasta su propio fallecimiento en 1925.
En su niñez su familia no llevó una vida de lujo, tenían unos ingresos relativamente modestos. Su entrada en la Familia Real Británica cambió esto. Acostumbraba a vestir de forma muy elegante y en sus atuendos siempre había lugar para impresionantes joyas. Entre ellas los collares choker, que al parecer elegía para disimular una cicatriz que tenía en el cuello desde niña.
Los collares choker de la reina Alejandra más espectaculares.
Fueron muchos y algunos de ellos con el tiempo se transformaron para crear otros nuevos o diferentes joyas como broches y collares de perlas, algo que también solía hacer con la ropa. ¡El upcycling no es algo inventado en el S.XXI, ni que entienda de clases sociales!
Gargantilla Collet.
De entre los collares choker de la reina Alejandra, el collar o gargantilla Collet es uno de los más famosos, un regalo de boda que le otorgó la Alcaldía de Londres en 1863. Formado por 33 diamantes de talla antigua procedentes de la mina Golconda en la India, sus tamaños van descendiendo desde la posición central hacia los laterales y es una magnífica pieza de orfebrería del S. XIX.
Este collar se ha convertido en una de las joyas históricas de la corona británica más apreciadas por las mujeres de la familia real. Isabel II, bisnieta de la Reina Alejandra, la lució en distintas ocasiones, a menudo con unos grandes pendientes de diamantes con los que hacía juego.
La Reina Camilla lo usó en la ceremonia de apertura del Parlamento en 2024, coincidiendo con su propio cumpleaños, y combinado con la llamada Diadema de Brillantes. Y también Kate Middleton lo ha llevado en alguna ocasión.
Collar Dagmar.
Otro de los más impresionantes collares choker de la reina Aleajndra es el llamado collar Dagmar, que recibió del Rey Federico III de Dinamarca como regalo de boda.
Se trata de una joya impresionante de diseño intrincado con festones de oro adornados con 2.000 diamantes, 118 perlas y un colgante de esmalte que replica la Cruz de Dagmar, un elemento de estilo bizantino de oro y esmalte que lucían en ocasiones especiales las mujeres de la familia real danesa en honor a la reliquia cristiana de la Reina Dagmar, fallecida en 1212.
Este collar choker fue renovado por su hija en 1937 y pasó en herencia a Isabel II con motivo de su ascensión al trono en 1952. Lo lució en alguna ocasión aunque en versiones modificadas, con frecuencia sin sus perlas y sin la cruz esmaltada.
¿La volveremos a ver dentro de poco en algún evento de la familia real? ¡Quién sabe!
Collar Résille de Cartier.
El Collar Résille es una espectacular gargantilla alta con múltiples hilos de diamantes y fue una de las varias joyas que Cartier diseñó y fabricó para la Reina Alejandra, esta en concreto en 1904.
Es una pieza muy elegante con colgantes desmontables de esmeraldas y rubíes cabujón. La mayor parte de estas piedras preciosas habían sido obsequios llegados de la India, que por aquel entonces formaba parte del Imperio Británico.
Era uno de los collares choker favoritos de la Reina Alejandra y lo lució en ocasiones especiales, en algunas de las cuáles fue retratada para la posteridad. Una de ellas fue junto a su hermana, la emperatriz María Fedorovna, madre del último Zar de Rusia. También es memorable cuando lo lució junto con la corona de diamantes de la reina Victoria y el diamante Koh-i-Noor. Y en la boda de su nieta Alexandra, duquesa de Fife en 1913 lo combinó con una tiara de diamantes.
Este collar choker no ha llegado intacto a nuestros días. A la muerte de la Reina Alejandra pasó en herencia a su hija María, quien lo mandó modificar. Los rubís y esmeraldas se sustituyeron por diamantes. Lo lució en público en diversas ocasiones y también para una serie de retratos realizados en 1934 por Hay Wrightson combinado con joyas como una tiara kokoshnik.
De este collar se sabe que lo heredó Isabel II pero no lo lució nunca en público. ¿Se animarán la reina Camilla o Kate Middleton a llevarlo en algún evento especial?
Además de estas piezas destacadas, hasta nuestros días han llegado un gran número de retratos y fotografías de la reina Alejandra luciendo en su cuello collares choker, muy a menudo combinados con impresionantes tiaras y pendientes. ¿Los conocías?
Aunque la Reina Alejandra fue la mayor valedora de los choker, estos son un tipo de collares vintage que siguen siendo lucidos en la actualidad y son tendencia absoluta.
Un buen ejemplo son el choker de perlas con una golondrina de diamantes llevó Carlota Casiraghi en la MET Gala francesa en El Louvre en 2025 o la gargantilla de esmeraldas una joya de estilo art decó que fue de Lady Di y que Kate Middleton ha lucido en varias ocasiones. ¡Y Margot Robbie ha llevado varios collares choker diferentes en sus estilismos en las semanas de gira mundial promocionando «Cumbres borrascosas»!
Y a ti, ¿te gustan los collares choker? Cuéntanos si los has lucido en algún evento o si tienes pensado algún estilismo para una ocasión especial con este tipo de joya vintage. Siempre nos hace felices leer vuestras respuestas.
Carola López-Linares
Carola del Alisal López-Linares es CEO de Vintage by López-Linares. Licenciada en ADE por la Universidad Autónoma de Madrid y Máster en Marketing por la Universidad de California, Berkeley, cuenta con experiencia internacional en el sector del marketing digital, estrategia de marca y analítica de datos.
Antes de liderar la empresa familiar, trabajó en España y Estados Unidos desarrollando campañas de publicidad y branding para compañías educativas, lifestyle y de gran consumo. Apasionada del marketing, la historia y la artesanía, hoy combina su visión estratégica con el amor por la joyería vintage para hacer de Vintage by López-Linares una marca de referencia.
En este blog comparte su conocimiento sobre joyas, inspiración histórica, tendencias y el día a día detrás de una firma con alma.


