La tiara de Eugenia de Montijo

Tiara Eugenia de Montijo

Un robo de película devuelve la atención mundial a una joya histórica imperial que probablemente se haya perdido para siempre. ¿Imaginas un mejor argumento para una exitosa película de lujo, acción, glamour e intriga? Y, sin embargo, no hay nada de ficción en ello, todo es real si hablamos de la tiara de Eugenia de Montijo. La historia de esta pieza de valor incalculable puede haber llegado a su fin pero si es así lo ha hecho de un modo impactante y tan sorprendente como su propio origen.

¿Quién nos iba a decir que esto casi coincidiría en el tiempo con la presentación de la joya que evoca esta pieza creada por Vintage by López-Linares? Poco antes de este suceso, sacamos a la venta la tiara inspirada en la original de boda de la Emperatriz Eugenia de Montijo.

Diadema de la Emperatriz Eugenia de Montijo

La tiara de boda de Eugenia de Montijo: una pieza de joyería artística imponente y de valor incalculable.

En 1852 el joyero Gabriel Lemonnier recibió un encargo poco común que era todo un reto y una oportunidad para volcar su pasión, creatividad y conocimiento diseñando una pieza original que pasaría a la historia por sus detalles, su magnificencia y como símbolo de poder, pureza, tradición, dignidad imperial, femineidad y amor: crear la tiara de boda de Eugenia de Montijo.

Fue el novio, Luis Napoleón Bonaparte, primer presidente de Francia tras la revolución de 1848 y luego emperador del país bajo el nombre de Napoleón III quien la encargó como regalo de boda para la que a posteriori fue la última emperatriz de Francia. La novia lució la joya con la elegancia que le caracterizaba, un diseño impresionante, opulento y con infinidad de detalles que completaba su atuendo y enmarcaba su bello rostro.

El 30 de enero de 1853 todas las miradas estaban posadas en la novia que se casaba en el Altar Mayor de la Catedral de Notre-Dame. Y embelleciendo su rostro, la tiara que captó la atención de los asistentes. Una joya voluptuosa, imponente y femenina compuesta por 212 perlas y casi 2.000 diamantes engastados en una magnífica estructura de plata con volutas de follaje. Las perlas verticales en forma de pera engastadas en plata coronaban la tiara.

Eugenia de Montijo y su esposo Napoleón III

Eugenia de Montijo, la española que fue última Emperatriz de Francia.

Eugenia de Montijo fue más que la última Emperatriz de Francia gracias a su inteligencia, belleza y poder. Su influencia política, su papel como mecenas del arte y la alta costura y su generosidad en las acciones sociales la hicieron tan popular como temida en algunos ámbitos y fue muy querida por el pueblo.

También tuvo un papel crucial en la historia de la realeza española, donde tomó parte activa en favor de su ahijada Victoria Eugenia para lograr su matrimonio con Alfonso XIII, como recientemente hemos visto reflejado en la exitosa serie de RTVE «Ena».

Y esos son solo algunos detalles de una vida de película.

Eugenia, española nacida en Granada, logró enamorar al sobrino del Emperador Napoleón Bonaparte, fue regente de Francia en tres ocasiones, apoyó la invasión francesa de México, fue madre de un hijo que pereció en la guerra y su acción fue fundamental en la construcción del Canal de Suez, en cuya fastuosa inauguración tuvo un papel destacado.
Una existencia llena de avatares como protagonista de eventos históricos y sociales que contrasta con sus años de viudedad y retiro en una villa de Biarritz tras la muerte de su esposo.

La emperatriz Eugenia de Montijo

La apasionante historia de la legendaria tiara de boda de Eugenia de Montijo.

La tiara de Eugenia de Montijo ha trascendido el tiempo y hoy vuelve a ser protagonista de la actualidad. La elegante belleza de esta joya histórica de diseño floral, exquisita y femenina se aprecia en obras de arte como el retrato pintado por Winterhalter que se puede contemplar en el Palacio de Versalles.

Los diamantes que formaban parte de la tiara de boda de Eugenia de Montijo eran en origen posesión del Tesoro del Estado Francés. Así que en 1870, tras la derrota ante Prusia y desde su exilio en la Inglaterra victoriana, la joya pasó a manos del Estado Francés.

En 1887 la tiara de Eugenia de Montijo fue una de las joyas puestas a la venta en subasta por el Estado y comprada por Tiffany & Co. quienes tres años después la vendieron a Albert, octavo Príncipe von Thurn und Taxis. También él la compró como tiara de boda y la entregó a su futura esposa, la archiduquesa Margarethe Klementine de Austria, como regalo de casamiento.

Durante más de un siglo la tiara permaneció en esta familia pasando de generación en generación y lucida en ocasiones especiales.

Precisamente la última vez que se llevó como tiara de boda fue casi un siglo después, en 1980, en el casamiento del undécimo príncipe de Thurn und Taxis con la jovencísima Condesa Gloria Von Schönburg-Glachau, conocida en la prensa centroeuropea como la Princesa Punk.

¿Y cómo llegó a ser una de las piezas de arte exhibidas en el Louvre? Pues a través de la venta de la pieza en 1992, cuando la joven aristócrata alemana quedó viuda a los 32 años y tuvo que hacer frente a las grandes deudas que dejó su esposo.

Durante más de tres décadas este ejemplo de la maestría joyera del S. XIX francés fue uno de los atractivos del museo parisino junto con obras magníficas como La Gioconda de Da Vinci. Hasta que a finales de 2025 fue una de las protagonistas de un robo espectacular y silencioso. Los ladrones accedieron al museo por una zona de obras y se llevaron un valioso botín. Por desgracia, es muy posible que a estas alturas ya no exista la tiara de Eugenia de Montijo, pues lo más probable es que se haya desmontado para vender sus perlas y diamantes por separado.

La emperatriz Eugenia de Montijo retratada por Franz Xaver Winterhalter en 1853 y Gloria von Thurn Taxis luciendo ambas la Tiara Montijo.

La joya vintage inspirada en la tiara de Eugenia de Montijo.

Casualidades de la vida, antes de que tuviera lugar la desaparición de la tiara, en Vintage by López-Linares llevábamos tiempo trabajando en una pieza inspirada en esta joya histórica.

Pocos días antes de su desaparición presentamos esta joya vintage, una evocadora reinterpretación de la tiara de Eugenia de Montijo, pieza original del siglo XIX adecuada para la mujer del S. XXI, una joya de artesanía con curvas esculpidas en plata a mano, perlas de agua y cristales que capturan la luz.

¿Te imaginas lucir esta joya como tiara de boda, en una gala o un evento especial o entregarla como regalo a esa persona especial que sabe entender el mensaje que porta y apreciar su valor? Te invitamos a descubrir la creación inspirada en la tiara de Eugenia de Montijo y todos sus detalles y esperamos que te guste tanto como a nosotras.

La Tiara Montijo por Vintage By López-Linares

 

 

Carola López Linares
Carola López-Linares

Carola del Alisal López-Linares es CEO de Vintage by López-Linares. Licenciada en ADE por la Universidad Autónoma de Madrid y Máster en Marketing por la Universidad de California, Berkeley, cuenta con experiencia internacional en el sector del marketing digital, estrategia de marca y analítica de datos.

Antes de liderar la empresa familiar, trabajó en España y Estados Unidos desarrollando campañas de publicidad y branding para compañías educativas, lifestyle y de gran consumo. Apasionada del marketing, la historia y la artesanía, hoy combina su visión estratégica con el amor por la joyería vintage para hacer de Vintage by López-Linares una marca de referencia.

En este blog comparte su conocimiento sobre joyas, inspiración histórica, tendencias y el día a día detrás de una firma con alma.

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