Estos pendientes, realizados en plata bañada en oro, celebran la belleza serena de las piedras naturales y la artesanía más cuidada. Cada par es una pequeña obra de arte que combina el brillo cálido del oro con el carácter único de las gemas, disponibles en cinco tonalidades encantadoras (de izquierda a derecha):
– Ágata negra, sobria y poderosa, perfecta para un estilo clásico con presencia.
– Peridoto, de un verde luminoso y fresco, símbolo de renovación y energía.
– Amatista, en tonos violeta profundo, evocando espiritualidad y elegancia.
– Ágata verde, suave y serena, con reminiscencias de la joyería victoriana.
– Granate, intenso y apasionado, ideal para quienes buscan sofisticación con alma.