¿Sabes quién fue un gran pintor del S. XVII del que se cree pintó cientos de cuadros pero solo se conocen en la actualidad 36? ¿Y que de ellos solo dos están en manos privadas porque los demás se exhiben en algunos de los museos de arte más importantes del mundo? Hablamos del pintor de perlas: Vermeer.
Johannes Vermeer van Delft es uno de nuestros pintores favoritos y ya en alguna ocasión anterior hemos hablado de sus obras. Y no solo eso, también nos ha servido de inspiración para crear diseños para nuestra tienda como los pendientes de la joven de la perla que nos encantan, hechos con perlas barrocas de forma irregular de las que no hay dos iguales.
Además, compartimos con Vermeer una pasión: las perlas. En Vintage by López-Linares disponemos de una amplia gama de joyas vintage con perlas. Lo del pintor neerlandés va más allá. De los 36 cuadros de Vermeer que se conocen en la actualidad, en 18 de ellos hay pintadas perlas.
¿Te apetece conocerle mejor y descubrir algunas de sus magníficas pinturas con perlas?
Conociendo a Vermeer: el pintor de perlas
Vermeer nació en Delft, en lo que hoy son los Países Bajos, en 1632. Desde niño vivió la realidad del comercio artístico porque su padre era tejedor de seda y comerciante de arte. No se sabe mucho de cómo se formó pero sí que ingresó en el Gremio de San Lucas de Delft, una corporación de artistas y comerciantes de arte. Y se cree que pintó cientos de cuadros, la mayoría por encargo, pero a nuestros tiempos sólo han llegado 36. O al menos eso son los que se reconocen con su autoría.
En su obra hacía un uso magistral de la luz y sus temáticas eran sobre todo escenas cotidianas burguesas, muchas de ellas de la vida doméstica. Aunque también tiene alguna pintura religiosa y algún paisaje.
Este pintor del Barroco tuvo 15 hijos y muchas dificultades económicas. Eso no le impidió dedicar buena parte de sus ingresos a adquirir materiales de calidad para sus cuadros. Por ejemplo, para el turbante de La joven de la perla utilizó lazurita procedente del lapislázuli, un pigmento que en aquella época valía más que su peso en oro.
En la actualidad sus obras se pueden ver en lugares como el Rijksmuseum en Ámsterdam, el Mauritshuis en La Haya, el Louvre en París, la National Gallery en Londres o The Metropolitan Museum of Art en Nueva York.
Solo dos de sus obras conocidas están en manos privadas. Una de ellas, «Joven sentada al virginal» se subastó en Londres por Sotheby’s alcanzando un precio de 30 millones de dólares.
¿Por qué pintaba perlas Vermeer?
Existen distintas teorías. Las más aceptadas son:
- Reflejaban la realidad. Las perlas estaban de moda y Vermeer que pintaba escenas cotidianas no era ajeno a ellas. Las damas con posibles las utilizaban en collares y pendientes de perlas, entre otros adornos, y él lo reflejaba así en su obra.
- Le atraían e intrigaban. Sentía fascinación por esta piedra, por sus formas irregulares y curiosas, por su color y brillo, por el modo en que destacaban en un ambiente oscuro.
- Le servían para jugar con la luz en sus obras y por ello las pintaba.
- Reflejaban un deseo. Vivía en un lugar en el que las perlas eran una de sus grandes riquezas económicas, símbolo de poder y signo de la relevancia económica y comercial del país. En aquella época la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales ostentaba el control de las zonas de mayor producción de perlas naturales, en lugares como el Golfo de Mannar. Eran un artículo que dejaba grandes márgenes comerciales pues era muy apreciado por las élites europeas, que gustaban de lucirlas en broches, collares, pendientes, tiaras y otros adornos personales. Por eso muchos neerlandeses invertían en perlas y eso podía resultar atrayente para alguien que siempre parecía pasar por dificultades económicas. De hecho, se cree que las pintaba de memoria o utilizando cristales en su lugar, pues por su elevado precio no podía usar perlas para que se las pusieran sus modelos.
Algunas obras en que Vermeer pintó perlas
Probablemente ya conozcas las principales obras de Vermeer, pero quizá no te hayas parado a pensar en el detalle coincidente de las perlas.
En esta ocasión hemos seleccionado algunos de los cuadros en los que el maestro del barroco pintó perlas y que nos encantan. ¿Nos cuentas después qué te parecen y cuál te ha intrigado más?
La joven de la perla
Por supuesto, no podíamos empezar por otro que por la gran obra de Vermeer: La joven de la perla, una obra que pintó entre 1665 y 1667 y que ha inspirado multitud de obras posteriores, y no solo pictóricas. Tracy Chevalier publicó en 1999 una novela del mismo título imaginando las circunstancias en las que se pintó el cuadro y en la que tanto el pintor como la muchacha retratada eran personajes clave. Y en 2003 se versionó para el cine en una película protagonizada por Scarlett Johansson y Colin Firth y dirigida por Peter Webber.
Se ha reinterpretado infinidad de veces y en 2023 el Museo Mauritshuis, donde se expone habitualmente, tras cederla de forma temporal en Rijksmuseum exhibió digitalmente una muestra con 170 interpretaciones de esta obra procedentes de diferentes lugares del mundo.
En el original de Vermeer la joven está de perfil girada para verse la cara completa, por eso solo tiene un pendiente de perla ya que la otra oreja queda fuera de plano. Tiene una forma alargada e irregular, como lo eran las preciadas perlas barrocas y destaca en un fondo oscuro.
La tasadora de perlas
La tasadora de perlas de Vermeer también se conoció con otros nombres como Joven pesando perlas o La pesadora de oro. Es un retrato que unos tildan de alegórico, pero para otros especialistas solo refleja una tarea que forma parte de una actividad, el comercio de perlas, muy popular, lucrativo y bien considerado en los Países Bajos en aquella época.
La modelo de este óleo sobre lienzo es la propia esposa de Vermeer, Catharina, que estaba encinta. El autor utilizó para pintar las perlas una fina capa gris con brillo blanco.
Dama con criada y carta
Sobre este cuadro ya comentamos hace algunas semanas al hablar de los collares de perlas en la historia del arte. Es un óleo sobre tela de 1667 en el que la dama lleva un collar de perlas antiguo corto y un pendiente con una gran perla barroca colgante en forma de pera. Incluso da la sensación de que el tocado del cabello estuviera formado por un largo hilo de pequeñas perlas.
Es fascinante cómo se aprecian las distintas formas, colores y brillos del nácar en cada joya.
Mujer con laúd
Este óleo sobre lienzo de 1664 emplea cierto tenebrismo y juega con el contraste de una habitación oscura y la luz que entra en una ventana reflejándose en una pared e iluminando a una muchacha que toca un laúd. Esta joven lleva un choker o gargantilla de perlas de una sola vuelta y pendiente de perla esférica.
Tanto el collar como el pendiente quedaron durante décadas ocultos en el cuadro hasta que una restauración y limpieza llevada a cabo en 1944 los sacó a la luz.
Nos quedan muchos en el tintero, de los que quizás hablemos en un futuro. Entre ellos:
- La muchacha del collar de perlas.
- El concierto.
- Muchacha dormida.
- Mujer sentada tocando la espineta.
- Retrato de una mujer joven.
- La carta.
- Una dama escribe una carta con su sirvienta.
¿Te habías fijado en que en tantas obras de Vermeer aparecen pintadas perlas? ¿Cuál de estas obras te resulta más interesante o cuál de sus joyas crees que podrías llevar en la actualidad en alguno de tus estilismos para verte estupenda?
Carola López-Linares
Carola del Alisal López-Linares es CEO de Vintage by López-Linares. Licenciada en ADE por la Universidad Autónoma de Madrid y Máster en Marketing por la Universidad de California, Berkeley, cuenta con experiencia internacional en el sector del marketing digital, estrategia de marca y analítica de datos.
Antes de liderar la empresa familiar, trabajó en España y Estados Unidos desarrollando campañas de publicidad y branding para compañías educativas, lifestyle y de gran consumo. Apasionada del marketing, la historia y la artesanía, hoy combina su visión estratégica con el amor por la joyería vintage para hacer de Vintage by López-Linares una marca de referencia.
En este blog comparte su conocimiento sobre joyas, inspiración histórica, tendencias y el día a día detrás de una firma con alma.


